Cómo cosechar orégano y conservarlo
Te contamos cuando y cómo cosechar y secar el orégano paso a paso para aprovecharlo todo el año

El orégano (Origanum vulgare) no solo es una de las plantas aromáticas más usadas en la cocina mediterránea, también es muy fácil de cultivar en el huerto o en macetas ¡y es perenne!

Y, si se cuida bien, puede regalarnos hojas llenas de aroma durante muchos meses.

Aquí te contamos cuándo es el mejor momento para cosecharlo y cómo secarlo correctamente para que conserve todo su sabor y propiedades.

 ¿Cuándo cosechar el orégano?

El mejor momento para cosecharlo es cuando empieza la floración, generalmente entre principios y mediados de julio, en climas como el de la Comunitat Valenciana.
Esto es así porque, justo al inicio de la floración, los aceites esenciales están más concentrados en las hojas, lo que le da un aroma más intenso y persistente.

💡 Si esperas demasiado y las flores se abren por completo, las hojas empezarán a perder fuerza, ya que la planta centra su energía en la reproducción.

CONSEJO: Elige siempre una mañana seca y soleada, una vez evaporado el rocío. Así las hojas estarán limpias y con menos humedad.

 ¿Cómo cosecharlo?

Para cosecharlo, corta los tallos a unos 10 cm de la base, dejando siempre hojas en la parte inferior para que la planta rebrote. Es importante que utilices siempre unas tijeras limpias y bien afiladas para evitar dañar el tallo.

Si tienes dudas sobre cómo cuidar tus tijeras de poda, revisa nuestro anterior post.


 ¿Cómo secar el orégano?

Para conservar el orégano como especia y disfrutarlo todo el año, te recomendamos secarlo al aire siguiendo el método tradicional:

Haz pequeños ramilletes. 

Ata con una cuerda las ramas de orégano cosechadas y cuélgalas en forma de ramillete boca abajo en un lugar oscuro, seco y bien ventilado. Por ejemplo, puede ser una zona de la cocina sin luz directa, o un pasillo o recibidor.


CONSEJO: No laves el orégano antes de secarlo, a menos que esté muy sucio. La humedad alarga el secado y puede provocar moho.

Espera a que se seque.  

Entre 1 y 2 semanas estará seco.

Deshaz las hojas.  

Desmenuza con paciencia las hojas y guárdalas en un tarro hermético, lejos de la luz directa.

¡A disfrutar!

Una vez seco y bien conservado, tu orégano está listo para dar sabor a todo tipo de platos y recetas.


Anímate a cosechar y conservar tu propio orégano, un aliado del huerto y de la cocina
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